El sueño
El sueño es un estado
de reposo uniforme de un organismo. En contraposición con el estado de vigilia
-cuando el ser está despierto-, el sueño se caracteriza por los bajos niveles
de actividad fisiológica (presión sanguínea, respiración) y por una respuesta
menor ante estímulos externos.
El vocablo «sueño» (del latín somnus, raíz original
que se conserva en los cultismos somnífero, somnoliento y sonámbulo)
designa tanto el acto de dormir como el deseo de hacerlo (tener sueño). Metafóricamente, se afirma que una parte del cuerpo se le ha dormido a uno, cuando se pierde o reduce pasajeramente
la sensibilidad en la misma (parestesia).
Descubrimiento
fundamental sobre el sueño
El psicólogo norteamericano William Charles Dement, nacido en 1928 reparó, al
analizar a algunas personas mientras dormían, en que durante una etapa de su
sueño se presentan movimientos oculares rápidos (MOR; en inglés, REM, rapid eye movement), acompañados por
un aumento de la respiración, de la pulsación y de la presión sanguínea, que
alcanzaban los niveles propios de la vigilia. Este fenómeno ocupa una cuarta
parte del tiempo que una persona pasa dormida.
El descubrimiento de Dement
reveló que aquellas personas a las que se despertaba durante el sueño MOR
manifestaban claros indicios de trastorno psíquico y recordaban haber soñado.
En función de estos hechos, comenzaron a surgir teorías que suponen el inicio
de un estudio científico del sueño y su función biológica y psicológica.
Etapas del
sueño
Un niño dormido.
Los estados y las fases del
sueño humano se definen según los patrones característicos que se observan
mediante el electroencefalograma (EEG), el electrooculograma (EOG, una medición de los movimientos oculares) y el electromiograma de superficie (EMG). El registro de estos parámetros
electrofisiológicos para definir los estados de sueño y de vigilia se denomina polisomnografía.
Estos perfiles entregan dos
estados del sueño:
- Sueño sin movimientos oculares rápidos (NMOR o NREM en inglés). Se
divide en 4 estados:
- La fase 1 del NMOR (fase
del sueño ligero) es la transición desde la vigilia al sueño; se la
reconoce por la aparición del patrón regular α (alfa de amplitud de onda alta y regular) e instauración de
un patrón de amplitud baja y de frecuencia mixta, predominantemente en el intervalo theta (2 a 7 Hz), con
movimientos oculares lentos "en balancín".
- La fase 2 del NMOR se
define por la aparición de complejos
K y de husos de sueño superpuestos a una actividad de base similar
a la del estado 1. Los complejos K son descargas lentas, negativas (hacia
arriba) y de amplitud elevada que se continúan inmediatamente después por
una deflexión positiva (hacia abajo). Los husos de sueño
son descargas de alta frecuencia de corta duración que presentan una
amplitud característica con subidas y bajadas. No hay actividad ocular y
el EMG da un resultado similar al estado 1.
- La fase 3 del NMOR se
caracteriza por ser un sueño con más del 20% (pero menos del 50%) de
actividad delta de
amplitud elevada (> 75 micro)(0,5 a 2 Hz). Los husos del sueño pueden
persistir, sigue sin haber actividad ocular, y la actividad del EMG
permanece en un nivel reducido.
- En la fase 4 del NMOR
(la fase de mayor profundidad en el sueño), el patrón
electroencefalográfico lento y de alto voltaje de la fase 3 comprende al
menos el 50% del registro.
El conjunto formado por las
fases 3 y 4 del NMOR se denomina sueño de
ondas lentas (SOL), delta
o profundo.
- Sueño de movimientos oculares
rápidos (MOR o REM en inglés), conocido también como "sueño
paradójico", desincronizado o D. El sueño MOR se caracteriza por un
EEG de baja amplitud y de frecuencia mixta similar al de la fase 1 del
NMOR. En este contexto, se producen brotes de actividad más lenta (3 a 5
Hz) con deflexiones negativas superficiales ("ondas en diente de
sierra") que se superponen con frecuencia a este patrón. El EOG da
muestras de MOR similares a las que se observan cuando la persona en
cuestión permanece despierta y con los ojos abiertos. La actividad del EMG
permanece ausente reflejando la atonía muscular completa de la parálisis motora descendente característica de este estado.1
Función
biológica del sueño
Pasajeros de un tren nocturno.
La hipótesis de que el sueño
participa en la consolidación de la memoria reciente ha sido investigada mediante cuatro paradigmas:
- Efectos de la privación del sueño sobre la consolidación de
recuerdos;
- Efectos del aprendizaje sobre el sueño post-entrenamiento;
- Efectos de la estimulación durante el sueño sobre los patrones de
sueño y sobre la memoria, y
- Re-expresión de los patrones de comportamiento específico neuronal
durante el sueño post-entrenamiento.
Algunos de estos estudios
confirman la idea de que el sueño está profundamente implicado en las funciones
de la memoria en humanos y animales. Sin embargo, los datos disponibles aún son
demasiado escasos y en ocasiones contradictorios para confirmar o rechazar
inequívocamente la hipótesis de que la consolidación de memorias no-declarativa
y declarativa respectivamente dependan de los procesos de sueño MOR y NMOR. Por
otra parte, no se ha encontrado ninguna correlación entre la cantidad de sueño
que se registra en una especie y su capacidad intelectual; si el sueño sirviera
para consolidar la memoria, un gato que duerme 16 horas diarias debería tener
una memoria prodigiosa, superior a la de un ser humano que sólo duerme ocho
horas. También, personas que no presentan sueño MOR, por ejemplo por lesiones
traumáticas en el rombencéfalo o debido al consumo de fármacos, no tienen
ningún problema en consolidar sus aprendizajes.[cita requerida]
Otros estudios más recientes
comparan el proceso de ordenamiento de la memoria durante el sueño con el
proceso de desfragmentación de la memoria de las computadoras, ambos
persiguiendo un mismo objetivo de mantenimiento y economía de recursos,
preparándonos para una mejor disponibilidad operativa de la memoria durante los
momentos de mayor utilidad, como el estar despierto o en actividad.[cita requerida]
La privación
del sueño aumenta la eficiencia del sueño
Por
eficiencia del sueño se entiende el tiempo que un sujeto pasa en sueño
verdadero porque no se puede despertar durante el tiempo que se dedica a
dormir.
Uno de los descubrimientos más
importantes de la investigación sobre la privación de sueño es que las personas
que están privadas de sueño se convierten en durmientes con un sueño más
eficiente. Concretamente, en su sueño hay una proporción más alta de ondas
lentas (fases 3 y 4), lo que parece servir a la principal función de
recuperación.
Áreas del
encéfalo implicadas en el sueño
- Región anterior del hipotálamo, área del prosencéfalo basal (sueño).
- Región posterior del hipotálamo, área del mesencéfalo (vigilia).
Estas dos áreas del encéfalo
que están involucradas en la regulación del sueño fueron descubiertas a
principios del siglo XX, antes de que surgiera la neurociencia comportamental
moderna, por el neurólogo vienés Barón Constantin Von Economo. Posteriormente la implicación de estas dos áreas se confirmará
mediante estudios de lesión en animales experimentales (Véase Saper, Chou y Scammell, 2001)..
Fármacos que
afectan al sueño
La mayoría de los fármacos que
influyen en el sueño pueden clasificarse en una de dos categorías diferentes:
- Hipnóticos: aumentan la cantidad de sueño.
- Antihipnóticos: disminuyen la cantidad de sueño.
Hay una tercera categoría que
cabría introducir, la de los fármacos que influyen sobre la ritmicidad circardiana, siendo el principal fármaco la melatonina.
El sueño en los animales
Cantidad en horas que duermen diferentes
mamíferos por día.
El acto de soñar ha sido sólo
confirmado en el Homo sapiens. Algunos animales también
pasan por la fase
MOR del sueño, pero su experiencia subjetiva es difícil de determinar.
Parece que los mamíferos son los animales con mayor probabilidad de soñar debido a su ciclo del
sueño similar al humano. En el primer lugar de las estadísticas en términos de sueño se encuentra el gato, que pasa
un 70 por ciento de su vida durmiendo y, a medida que envejece, su etapa de
vigilia disminuye ostensiblemente.
Los caballos, los patos y las
ovejas pueden dormir de pie o echados. Sin embargo, no pueden experimentar sueño
MOR mientras están de pie. El animal que más tiempo pasa en fase MOR
durante el sueño es el armadillo. Las ballenas y los delfines son diferentes a los humanos: siempre
tienen que estar conscientes, ya que necesitan salir a la superficie a
respirar, solo una parte de su cerebro duerme cada vez.2
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